Acuerdos nupciales.

Ésto de tener amigas con experiencia, me ha hecho observar que en ésto de las relaciones matrimoniales hay DE TODO. Ver por ejemplo la relación «especial» que llevan mis papás, que es para mi es demasiado freak…, así veo alrededor, matrimonios que para llegar a cierta aceptación social, terminan llegando a tener Acuerdos Nupciales. Entre tanta separación, bienvenidos sean los acuerdos. Lo malo es que nunca se dan bajo una declaración como cuando juraron ante un juez o un cura, sino que se da sólo en el transcurrir de los años, muy necesaria sería esa declaración, sobre todo frente a los hijos que son los que no entienden nada.
Ejemplos:
1.- Una pareja donde él es un tipo muy libidinoso, necesitado de mujeres y ella luego de sufrir muchos años ésta situación donde es incapaz de vivir sin él, opta por la opción de «dejarlo ser», aceptarlo y entendiendo que él Jamás la dejará (cosa que me consta, porque nadie lo va a aguantar) e intentar ser feliz o no sufrir a causa de eso. Es una mujer «de las de antes», de esas de un solo amor, de esas que no se volverían a emparejar a menos que se reinventaran hasta los cromosomas. El acuerdo, socialmente funciona, ella se ve tranquila, él también, muy freak para mi gusto, pero bueno…él jamás pasa una noche fuera, puede llegar muy tarde, pero llega.
2.-La típica mujer que se dedica a la casa, a criar a los niños, a hacer las compras del super, a mantener la casa linda, a esperar que él llegue a casa. Un ejemplo muy típico chileno, aunque el otro día supe de un caso que él le daba «mesada» a ella. Bueno, un buen acuerdo, tanta cosa: que ir a dejar al niños allá, que el doctor, que el dentista, que el otro tiene fútbol, las tareas, la mamá un poco estresada, más encima que sabe que también tiene que «atender» al marido, etc…el problema es cuando los hijos parten a estudiar a otra ciudad y se enfrenta nuevamente al matrimonio, o peor aún, a la propia existencia, a «qué espacio he construido para mi?». Un vacío que a veces les llaman «el nido vacío».
3.-Una mujer que encuentra imposible vivir con su hombre, lo ama, él también a ella, pero son opuestamente distintos, que cuando conviven se dañan, él tiene algunas adicciones fuertes como el cigarro y ella a la vida sana, ambos de carácter fuerte, chocan mucho, así que deciden vivir separados los días de semana y los fines de semana se ven, ahí hacen vida de familia junto a los niños.
Finalmente es ella quién hace las veces de papá y mamá en el día a día. Así llevan años, y la cosa parece ser un buen acuerdo para ellos, pero ¿Y para los hijos?. Habrá que hacer la declaración entonces con ellos.
4.-Él quiere ser más libre, una libertad sana, que tiene que ver con realizar las actividades que le gusta, juntarse con la gente que le gusta, etc. Son muy distintos (como generalmente ocurre), y más encima a ella no le gusta eso, ella tiene una baja autoestima y es muy celosa, entonces él renuncia mucho a su «ser» por la «salud» de su matrimonio. Pero probablemente con el tiempo se dará cuenta que lo único que ha hecho es No Ser él. Ver que su matrimonio se basa en una No verdad, la solución sería que ella recuperara su autoestima y que desarrollara en paralelo sus actividades también, pero sino el acuerdo se sigue sustentando en una frustración interna.
5.-Ella se ha dado cuenta que a años de matrimonio él no va a ser el Jefe de hogar que ella quisiera, o sea ella va a tener que mantener materialmente, como siempre lo ha hecho hasta ahora, la casa. Su trabajo le permite hacerlo, pero él es casi otro hijo más, aunque domésticamente en las tareas de la casa él ayuda bastante. Pero en un minuto ella se da cuenta que lo que quiere es una pareja, un compañero, alguien en quién sentirse protegida a veces, que además de compartir gastos y compartir la crianza de los hijos, sea más seguro de sí mismo, que finalmente fue eso lo que la sedujo cuando se conocieron… El «acuerdo» sería aceptar a ese hombre- niño, aceptar que la masculinidad que le otorgó la vida a ella le dará la fortaleza para seguir y que siempre que exista el amor todo se puede. Finalmente ella, se dará cuenta que eso le otorga «ciertas libertades».
6.-Estamos juntos, pero no revueltos, ambos viven en un departamentos donde duermen en piezas separadas, a ella le encanta leer y a él a ver TV, él ronca, ella tiene el sueño liviano, quieren baños separados, pero se aman. Y les encanta vivir así, y cuando quieren sexo, uno va a tocar la puerta del otro, o piden sushi y el coqueteo y la galantería no se pierde. Buen acuerdo.
7.-Ambos llevan muchos años juntos, pololearon harto, se conocieron en la universidad, estudiaron lo mismo, viajaron, luego se fueron a vivir juntos, al tiempo decidieron casarse y a los años a tener hijos. Trabajan juntos, lo han hecho desde que se conocieron, ella no conoce otra manera de trabajar que no es esa, pero hay mundos paralelos que cada uno desarrolla, mundos que les permiten admirarse mutuamente. Hay una lucha constante de egos por el hecho de trabajar juntos, ya que una vez que están en casa cambian los roles y los liderazgos. Pero al parecer hay acuerdo, se dan cuenta que es necesaria la distancia cada cierto tiempo, tener espacios y actividades para cada uno donde el otro no está, encuentran necesario el «echarse de menos» y así confirmarse en su interior que están en el lugar correcto, con la persona correcta, y tomando las decisiones correctas.
8.- El es el jefe de hogar, mantiene económicamente todo el sistema, ella es una mujer de las que les gusta sentirse protegida, es muy cariñosa y cuida bien a los hijos. El sabe que el rol de sostén económico le da derechos y control por sobre ella. Ella es una geisha, cocina de maravilla, a él le gusta que lo atienda que la cena sea tan espectacular como el almuerzo, que haya aperitivo y vino, él es un sibarita. Pero llega a un minuto que ella se cansa, se da cuenta que tiene un mundo en su interior que no necesariamente él está incluido. Y decide encontrarlo. El es tan inteligente que le entrega el espacio que ella necesita, es capaz de renunciar a sus atenciones y probablemente en esa entrega sea capaz de reconquistar el amor.
El matrimonio es un enorme misterio, está lleno de acuerdos no dichos en ésta lucha por la supervivencia de la pareja, lo importante es que exista la lucha, ahí está el valor, porque siempre lo más fácil es cortar.
El secreto generalmente está en Aceptar.
Foto: Flickr de anaelmarie

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