Gratitud.

En una linda conversa con una  amiga el otro día, conversábamos sobre ésto y entendía que si las personas se daban cuenta de ésta práctica de agradecer, los problemas se disuelven solos, sólo en Gratitud la felicidad existe. Empecemos el 2012 dando gracias entonces!
La gratitud es un componente fundamental de la mayoría de los caminos espirituales y una parte cada vez mayor de la investigación sugiere que tiene importantes implicaciones a la salud: se duerme mejor, se sufren menos enfermedades físicas y se desarrolla una gran capacidad para enfrentarse a las situaciones de estrés.
«La gratitud eleva, energiza, inspira, transforma», dice Robert Emmons, Profesor de Psicología Univ. de California.
La práctica de la gratitud es compañera natural en el yoga, que «ofrece muchas oportunidades de ver  todo aquello que hay en la vida por lo que sentirse agradecido», dice Emmons.
«Cómo se define la “gratitud”? Cuando soy agradecido, me doy cuenta de que ha recibido un regalo, reconozco el valor del regalo y aprecio las intenciones del donante. El beneficio, don, regalo o ganancia puede ser material, emocional o espiritual. La palabra proviene del latín gratia (favor) y de gratus (grato).
La gratitud es más que un sentimiento. Es actitud, consciencia, reconocimiento, aprecio. Es una virtud. El filósofo Martin Heidegger decía “Denken ist Danken” (pensar es agradecer).
Emmons nos cuenta que gracia, gratis y gratitud van juntos. La gracia es un término teológico, entregado inmerecidamente (gratis) que se debe agradecer (gratitud). La gratitud es clave para la felicidad, que correlaciona con mayor productividad, calidad del trabajo, mejores relaciones sociales, más energía, actividad, fluidez, mejor sistema inmunológico, menor stress, etc.»
Para empezar a cultivar conscientemente la gratitud, prueba a considerar cómo sería la vida sin un placer que disfrutas ahora, o piensa en quién en ti se siente agradecido por algo. Pero la práctica no debe ser estricta, basta con dedicar algo de tiempo con regularidad para anotar mentalmente sus agradecimientos, y ya estarás en el buen camino.
La gratitud es el secreto de la vida, porque asociamos agradecido a “con paz”, contento, cálido, amigable, gozoso y desagradecido a estresado, quemado o resentido. El impacto de la gratitud en el bienestar físico y psicológico es más que notable.
“La vida es el primer regalo, el amor el segundo y el entendimiento el tercero”, escribió la poeta Marge Piercy. “Todos los bienes se ven mejor cuando se ven como regalos”, apuntó el prolífico Chesterton.
«¿Cuáles son los principales obstáculos a la gratitud? La negatividad, la incapacidad para la interdependencia (quienes piensan que la gratitud es una emoción humillante), los conflictos psicológicos internos, el pensamiento de comparación (“no pierdas lo que tienes por desear lo que no posees; pues recuerda que lo que ahora tienes un día estuvo entre las cosas que sólo esperabas”, Epícteto), el victimismo, el sufrimiento. Si la gratitud es una emoción, la ingratitud es una acusación. Shakespeare escribió: “Odio la ingratitud más en un hombre que la mentira, la vanidad, el beber en exceso cualquier otro vicio que habita la sangre de mis semejantes”. Desde la perspectiva psicodinámica, hay cuatro motivos inconscientes para la ingratitud: el complejo de inferiordad, la sensación de deuda (por parte del otro), la distorsión neurótica en la mente del beneficiario y la falta de juicio en los motivos del benefactor. Citando de nuevo a Séneca, “ningún otro vicio es tan hostil a la armonía de la raza humana como la ingratitud”. Sin duda, la principal causa de ingratitud es el narcisismo.» Emmons.
Ejercicio: Siéntate cómodamente.
Cierra los ojos y, durante unos momentos, céntrate en el sutil movimiento  de la respiración. Luego detente brevemente después de cada inhalación y exhalación.
Cuando inhales visualiza cómo recibes los elementos de tu vida -experiencias, gente que te ha llegado de alguna forma, cosas de las que eres capaz – con agradecimiento. detente después de cada reflexión y dedica un momento a integrar y apreciar la sensación de plenitud por éstos regalos.
Cuando exhales, imagina compartir esa sensación  de plenitud con otros. Detente e imagina a los demás – tu familia, comunidad, el mundo en general- recibiendo tu ofrenda con gratitud.
Continúa éste ciclo- inhala/detente, exhala/detente- durante unos minutos, y vuelve a centrarte en tu respiración.( Kate Holcombe, Heling Yoga Foundation, recibió ésta sensilla meditación sobre la Gratitud del profesor T.K.V. Desikachar.)
Fuente del texto : Yoga Journal.  Hablemos de Talento: Gratitud
Libro: «Gracias!: Cómo la nueva ciencia de la gratitud puede hacer más feliz» Robert Emmons.

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