Visita al Maestro.

Creo que todos necesitamos de un guia, en cualquier disciplina que exista, alguien que entregue inspiración y dé lineamientos para seguir cultivando la voluntad y confianza en el propio crecimiento. Esto es lo que logré conseguir cuando hace aprox. 7 años, en mi búsqueda por ese guía, conocí a Andrés Wormull, ya llevaba un tiempo viajando a trainings de Ashtanga yoga de diferentes escuelas de Santiago, pero en Andrés encontré un compromiso especial con el yoga, una mirada profunda que inspiraba. Para mi, él encarnaba el yoga desde la mirada donde el cuerpo es sólo el vehículo de tanto aprendizaje interior. Y así ha sido, gracias a la disciplina y búsqueda de Andrés pude conocer y compartir en varias ocasiones con Manju Pattabhi Jois,  y así  confirmar  y reconocer la importancia del linaje «parampara», o cadena de transmisión ininterrumpida entre maestro y discípulo de las ciencias védicas.
Andrés logra transportarnos en el tiempo, llevándonos a la mirada original  y sabia de los antiguos Bramines  y a entender que Isvará es la luz que mora en nosotros , un conocimiento que ha ido adquiriendo en el tiempo, donde filosofía, pranayamas, asanas y donde los  sonidos de la Recitación Védica, cuya vibración, hace que la experiencia del yoga sea un viaje, un empaparse de miles de conceptos y mucha información que de a poco, muy de a poco se integra.
Una mirada de yoga muy profunda, muy ligada a sus raíces, el yoga de miles de años antes que llegara a occidente y nosotros los occidentales lo tradujéramos a una serie de posturas físicas sin mayor función que tonificar el cuerpo, Andrés nos  recuerda cada vez su verdadera función espiritual y conectiva con el Todo, con nuestra conciencia interior.., con Dios.
Ahora llegué del segundo módulo de Formación en Yoga Vaidika, Suryopasana «en la ancestral cultura védica de India, el Sol ocupa un lugar especial desarrollando una rica variedad de prácticas, meditaciones y filosofías «, llegué empapada de energía para quedarme acá en casa y seguir con mi práctica solitaria como lo he hecho hace 12 años, y darme cuenta que necesitaba estar con el maestro, que es necesaria la guia directa para no perder el foco de la práctica, para no perder la inspiración.
Gracias Andrés por tu compromiso y por compartirlo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *