bebe.jpgYa queda poco para la llegada de mis sobrinos, y Deva está ansiosa por sus primitos mellizos que vienen acercándose.
Gracias a que su madre Patty, muy matea, se ha preocupado de ir cuidadosamente viviendo su etapa de embarazo de éstos dos niños, encontró a Lorena Castro en Concepción, que es una matrona que lleva 11 años especializada en la lactancia materna, con certificación Ministerial y cursos de perfeccionamiento en Lactancia de la Unicef.
Lorena partió por eliminar muchos de los tantos mitos en torno a la lactancia que tenemos las mujeres, como por ejemplo:
Hay que “hacerse” los pezones , raspándolos con escobillas o hasta, he escuchado por ahí, piedra pome!, para dejarlos convertidos en unas callosidades para que así no se rompan con las mamadas. Dejar de comer cierto tipo de alimentos que puedan dañar la leche. Pensar que hay diferentes “calidades” de leche, que si es más gruesa es mejor que si es más clara, o pensar que la primera leche que sale no sirve al bebé. Que la “malta con huevo” hace producir más leche. Que al bebé hay que darle 10 min. por reloj de cada pecho, y así, etc, etc, etc. Muchos y miles de mitos que lo único que logran es evitar una buena, relajada y prolongada lactancia a nuestros niños. Finalmente que no todas las mujeres pueden tener una lactancia materna exitosa.
Lorena comentaba a Patty que en Santiago ya existe una Cínica de Lactancia donde se fomenta de sobremanera la lactancia materna exclusiva, que es MUY importante el apego para lograr una buena lactancia, “mantén en tus brazos lo más posible a tus bebés”, ojala desde que nacen llévalos a tu pecho y sólo buscarán su alimento.
Rompiendo Mitos.
“Durante el amamantamiento se establece una estrecha interacción entre la mamá y su hijo que permite que la madre sea fuente de amor y alimentación para el recién nacido, desarrollando vínculos afectivos que favorecen el desarrollo neurosensorial además de una óptima nutrición.” (Clinica Santa María)
-A los pezones no hay nada que hacerles, no hay nada que preparar, sólo se necesita por parte de la mamá las ganas de tener una lactancia exitosa y la paciencia para entender que el mismo bebé es el que le da la forma a su pezón. Que el exito se logra cuando el bebé logra agarrar la aureóla completa con toda su boquita abierta ya que en la areóla se encuentra los conductos que permiten un exito en la lactancia. Que la misma leche y calostro sirve para limpiar los pezones.
-Hay que comer de TODO, sano por supuesto, que probablemente hay un cuidado en los dos primeros días donde el útero vuelve a su tamaño, pero después no hay restricciones.
– La leche al inicio es más rica en lactosa y agua y la del final más concentrada y rica en grasa. La frecuencia de alimentación es graduada por la necesidad del niño de recibir alimento e hidratación. Es recomendable la mamada nocturna ya que durante la noche se produce mayor secreción de prolactina, hormona responsable de la producción láctea. Y esa sólo se estimula cuando el bebé succiona. Eso de que el bebé “juega” y no mama, probablemente es que quiere más agua que comida, hay que dejar que succione suave y olvidarse de los “patitos” con agua, que se hacía antes.
-La malta con huevo o una copa de vino lo que produce es un relajo muscular en la madre por efecto del alcohol, por eso en algunas se produciría más leche, pero científicamente el único alimento capaz de producir un 40% más de leche es la Quinoa, sumado a todos los otros beneficios que trae.
– El tiempo de mamada depende de la relación de alimentación que se establezca entre cada hijo y su mamá, pero en consideración al cambio en la composición desde el inicio hasta el final, es aconsejable que dure al menos, 15 minutos, porque el aporte de grasa ocurre a partir de los 7 minutos de succión.
Durante las primeras semanas mientras se produce el equilibrio entre la producción láctea y la demanda del recién nacido, la necesidad de succión es habitualmente cada 2-3 horas.
Es recomendable alternar el pecho de inicio de succión.
Para sacar al niño del pecho, conviene romper el vacío succional de la boca, separando los labios con el dedo meñique introducido a través de la comisura y entre las encías, y en este instante retirar el pezón rápidamente para evitar que se dañe.
Links: http://www.unicef.cl/lactancia/index.html
Apego en bebés prematuros.
Lorena Castro : 09-94325778 mail: lorenacastro@lactanciamaterna.cl

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