Hace unos post atrás hablé sobre mi pasión por el té verde y aparecieron algunos comentarios hablando sobre las propiedades del té blanco, pero era difí­cil de encontrar. Ahora encontré té blanco!!! y más encima en Concepción!, yo pensaba que sólo podí­a encontrarlo en esos supermercados chinos de Patronato, dónde se pueden encontrar muchas delicatesen, ahora hay uno acá en la Galerí­a Amanecer,rodeado de cafés con piernas, me topé también con arroz integral rojo, hongos shitake secos y el té blanco.
Encontré acá una info muy buena:
El té blanco es la variedad menos procesada, por lo que contiene la mayor concentración de polifenoles, además de esto:
Es 100% más potente que el té verde y contiene sales minerales como: sodio, potasio, fluor, hierro, sí­lice, magnesio, calcio y fósforo y xantinas como cafeí­na, teofilina y teobromina.
No contiene colorantes, saborizantes ni preservativos, por lo cual su consumo no tiene ninguna contraindicación.
Contiene menos cafeína que otros tipos de té y 50% menos que el café, por lo cual es un excelente sustituto de éste.
Es más eficaz que las vitaminas C y E como antioxidante.
En el Congreso Nacional de la Academia Americana de Quí­mica (marzo 2004), se presentaron pruebas del alto potencial anticancerí­geno que confiere el consumo regular del té blanco y según investigadores del Instituto Linus Pauling, es el antioxidante natural más potente que existe en la naturaleza, por lo que protege contra las mutaciones del ADN (primera etapa en el desarrollo del cáncer).
Entre las acciones más importantes del té blanco podemos mencionar:
1. Baja los niveles del colesterol, especialmente el LDL (malo) y triglicéridos.
2. Disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
3. Ayuda a prevenir infecciones.
4. Combate la fatiga. Eleva el nivel de energí­a.
5. Aumenta la capacidad de concentración y memoria.
6. Reduce el riesgo de padecer cáncer.
7. Protege contra las caries dentales.
8. Mayor poder antioxidante que frutas, vegetales y vitaminas C y E.
9. Estimula el sistema inmunológico defensivo.
10. Evita la acumulación de grasas en los tejidos, previniendo contra la obesidad.
Se recomienda su consumo acompañado de correctos hábitos de vida, evitar tabaco y alcohol, alimentación rica en frutas, vegetales y, por supuesto, practicar ejercicios aunque sean moderados, en forma frecuente.

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