Tuve ayer una maravillosa invitación de mi amiga Sofía. En Casa Poli, la artista visual Angélica Pérez realizaría una ceremonia del té japonesa.
Una invitación a experimentar los sentidos, en el borde del mar, en un lugar que para ella estaba perfecto para ésto. Todo fue muy tántrico, una ceremonia que es una llamada al “silencio” un “silencio presente”, una meditación que comienza antes de entrar a la casa en un sendero de hojas de té donde hay que caminar descalzos con el sonido del mar y el viento en un perfecto día. Una vez dentro Angélica nos prepara el paladar con un trozo de dulce para luego ser partícipes de los movimientos absolutamente estudiados de la preparación del té, observando la absoluta simpleza y belleza de los objetos de bambú y de cerámica que componen los utencilios de té. El té que se usó fue un té verde pulverizado que contiene mayores propiedades que el té verde de hoja. Una mezcla de meditación, experiencia, instalación, arte y sanación.
Se logra por unas horas convertir a Casa Poli en una Casa de Té. Read More






